Hacía tiempo que un
juego no me impresionaba tanto. Flight Control es un juego australiano a la venta para el iPhone por 99 centavos. Sinceramente lo compré por impulso, pues estaba número 1 en ventas y quería entender qué es lo que llevaba a un juego a ser el más vendido. Lo comprendí rápidamente: es un juego excelente.
Lo mejor de este juego es que sus gráficos deben ser 10 archivos de 20kb cada uno. No tiene niveles extra (al menos yo no los descubrí) y es EX-TRE-MA-DA-MEN-TE simple. Superfácil de aprender a manejar, superelegante y muy entretenido. Paso a explicar.
El jugador tiene el rol de un controlador aéreo. Debe aterrizar aviones en las pistas, sin que estos colisionen. Para esto, basta con dibujar con el dedo la trayectoria que queremos que tenga el avión. Hay 3 tipos de aviones diferentes y tres pistas diferentes. Cada avión se mueve a una velocidad distinta. Listo, eso es todo. El juego es más simple que la mayoría de los juegos de naipes. Y sin embargo, no he parado de jugarlo desde la semana pasada.
Quizás el único problema de este juego es que su dificultad es creciente y, por lo tanto, el jugador suele perder siempre en el mismo momento: cuando la cantidad de aviones se hace difícil de controlar. Sin embargo esto no es un problema grave (es más, podría decirse que más que un bug, es una feature en minimalismo). La principal gracia del juego consiste en dibujar las trayectorias con el dedo, una y otra vez, cambiándolas constantemente para que no hayan colisiones. El sonido juega un rol esencial, particularmente en los niveles más avanzados, pues nos advierte de colisiones inminentes.
Espero que me crean cuando digo que la elegancia de este juego está en el mismo nivel que el Tetris, con la diferencia que sus partidas son mucho más cortas. El pulido de este juego es perfecto, no sobra ni falta nada. Parece tan tan simple que seguramente haya sido un proceso muy largo de desarrollo y testeo para asegurarse que la jugabilidad llegara a un estado puro, sin grasa extra. Y lo mejor es que el gameplay y el tema van como anillo al dedo.
Insisto que hace más de una semana que juego este juego y mi amor por él no se debe a la pasión que solemos tener cuando encontramos algo nuevo por primera vez. Este es un juego genial que muestra que no son necesarios ni grandes equipos de producción, ni gráficos complejos para poder hacer un hit tan mínimo y tan perfecto.